Confirman primer caso de hanta de la temporada en Parral

se detectó un caso positivo de la enfermedad en la comuna del Maule sur, siendo el primero de la temporada para la región.

La letalidad, cercana al 60% en sus inicios, ha disminuido a menos de 45% en los últimos 4 años producto del mayor conocimiento de la enfermedad, mejor capacidad de diagnóstico y la instauración de tratamiento precoz. Sin embargo, su ocurrencia sigue siendo importante en el Maule, presentando casos cada temporada.

Al respecto, la seremi de Salud Marlenne Durán informó que se confirmó el primer caso positivo de hanta en la temporada (que comienza en primavera) para la región, el que corresponde a un hombre de 61 años residente en la comuna de Parral.

En específico, la autoridad sanitaria comentó que “hemos confirmado el primer caso de la temporada de hanta en la región, que es el tercero de este año, el cual afectó a una persona de Parral que se encuentra estable y está en su hogar. La investigación está siendo realizada por el personal de epidemiología de la Seremi de Salud. El llamado que queremos hacer es a la prevención y recordar que esta enfermedad está presente en el país, y debemos tener precaución ya que sus síntomas son muy parecidos al coronavirus, sin embargo, siempre se debe tener el antecedente de si en los últimos 14 días hemos estado en el campo o en labores que nos puedan exponer, como es la limpieza de lugares que han estado cerrados por mucho tiempo y que puedan tener presencia de roedores. Por lo tanto, teniendo los primeros síntomas, no debemos dejar de consultar en el centro de salud más cercano”.

Cabe señalar que los equipos de la Seremi de salud del Maule se encuentran realizando la investigación epidemiológica y ambiental.
En cuanto a las cifras, este año se han registrado 3 casos de hanta en la región y 26 en Chile. Durante el 2019, hubo 15 casos de hanta, siendo Maule con esta cifra el número de casos más alto del país.

Por esta razón, se recomiendan las siguientes medidas de prevención a la comunidad:

• Mantener despejado, limpio y libre de elementos que sirvan de alimento o refugio para los roedores alrededor de las viviendas y edificaciones
• Sellar las posibles vías de ingreso de roedores a las construcciones.
• Las leñeras, acúmulos de paja u otros materiales deben mantenerse a lo menos a 30 metros de las viviendas y sobre tarimas de 20 cm. de alto.
• Todas las edificaciones en áreas de riesgo deben reducir la posibilidad de ingreso de roedores y contar con sistemas que faciliten su ventilación permanente.
• Los granos, así como el alimento para animales, deben ser dispuestos en envases herméticos y resistentes a roedores.
• Antes de ingresar a bodegas, éstas se deben ventilar a lo menos 30 minutos, abriendo puertas y ventanas.
• Mantener la basura doméstica en recipientes cerrados resistentes a roedores. Si no existe recolección domiciliaria, las basuras deben ser enterradas diariamente, en lugares alejados de la vivienda y cubiertas con a lo menos treinta centímetros de tierra.
• Después de alimentar a los animales domésticos, guardar la comida fuera del alcance de los roedores, especialmente en la noche.
• Evitar dejar al alcance de los roedores envases con agua y mantener protegidas las fuentes de abastecimiento de agua.
• Proteger depredadores naturales tales como zorros, quiques, búhos, peucos, cernícalos y culebras.